
Es tiempo de dormir, dice él y ella no le entiende, o más bien le oye mal. Luces fuera, duermen. A la mañana siguiente él se despierta, siente una mano fría, ella, lentamente y con una sonrisa, se apagó. En su rostro mortuorio se lee paz, un gesto eterno de satisfacción, un anhelo por conservar su alegría. Él lo entiende, le toma la mano, se recuesta, ve al techo y se dice para si mismo: Es tiempo de morir.
4 comments:
"Y en la vida todos sueñan lo que son, aunque ninguno lo entiende". Gracias por tu cmentario, hombre del medio segundo...
Yo soñé que me conseguía otro medio segundo, y entonces tenía uno completo! Pero, como dices, no se ni a que me refiero. Un abrazo.
Che, me dio mucha tristeza. La falta de conexión, o el latir a destiempo, siempre es triste.
Oh si mi estimado Arcángel Fisgón, un detalle y todo se da por perdido. Mucho de lo que podría haber sido se nos escapa entre malentendidos, y hay que ir con cuidado, en una de esas la vida completa se nos va.
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